martes, 29 de octubre de 2024

anoche fui tormenta sin tregua

mis lagrimas brotaban sin razón ni clemencia 

ahogando mis palabras en cada respiro 

sumergiéndome en sombras

sin rumbo 

sin giro


mis ojos ardían 

mis manos temblaban 

como si el peso de todo me hundiera en caída 

y en cada lagrima un grito se escondía 


me estoy ahogando de tanto intentar 

sin fuerzas

sin rumbo 

sin ganas

sin paz

cada palabra se vuelve un golpe en vano 

perdida en un mar inmenso, lejano


hasta que un sorbo de alcohol fue alivio inmediato 

quemando en mi pecho su trago divino 

en ese instante, el mundo perdió su peso 

y en cada respiro me sentí ligero 


pero el encanto es efímero y fugaz 

y aunque el calor aún persiste

la herida sigue abierta 

esperando el próximo trago llegar 


¿en qué momento perdimos el sentido? 

me llevas al limite sin ver lo que he sufrido  

sin ver las marcas que deja la ausencia 

sin medir el precio de tanta insistencia 

intenté encontrar consuelo en tu abrazo 

entrelazar nuestras almas un rato

pero mi cuerpo era solo un vacío cansado 

y cada caricia se volvía un roce helado 


tus manos sobre mí y yo tan lejano 

tu amor intentando romper mi barrera 

mientras yo flotaba sin sentir

en una guerra eterna


tus labios ya no son los mismos 

no tienen sabor a nada

intentarlo no tiene sentido 

decirlo es tiempo perdido

pero vos no sentís lo mismo 


simplemente dejamos de estar en la misma sintonía


sábado, 26 de octubre de 2024

 cada día despierto con el mismo peso,

una rutina que apaga el fuego, 

camino sin ganas en un reloj de arena, 

donde el tiempo pasa 

pero nada llena.


el trabajo

el ruido 

la misma función 

un escenario montado sin emoción. 

los problemas de la casa 

el techo que gotea 

pequeños incendios que el alma bloquea.


voy y vengo pero ¿a dónde llego? 

si en cada rincón hallo el mismo reflejo.

la vida se me va en este trajín, 

y yo, cansado, me pierdo en el sinfín. 

jueves, 17 de octubre de 2024

las horas no pesan tanto cuando estoy a tu lado

tu risa es un sol que me ha iluminado 

en tus abrazos encuentro la calma perdida 

y junto a ti siento que vuelvo a la vida.


antes el dolor me guiaba en su duelo

mi mente vagaba en un oscuro desvelo

pero llegaste y, en un gesto sincero, 

me mostraste que el amor puede ser el sendero. 


pensaba que la muerte era mi único fin 

pero en ti descubrí como resistir 

tus manos, tus brazos, se convirtieron en mi abrigo

cuidando mis sueños, guiando mi camino. 


hoy mis noches no temen el frío,

contigo el futuro no parece vacío 

y aunque las sombras a veces regresen

tu amor es la luz donde mis miedos perecen. 


jueves, 10 de octubre de 2024

 si algún día pierdo la lucha 

contra esos demonios que en mi ser se ocultan 

y encuentras estas letras profundas,

espero que al leerlas tu alma no se hunda 


que entiendas que en mis noches fui vencido

por sombras que mi mente han corroído 

pero a pesar del oscuro recorrido

en cada palabra queda lo vivido 


espero recuerdes como nuestros corazones latían 

en el mismo compás,

en abrazos sin fin 

como en cada gesto y caricia, 

donde el tiempo se detenía,

y nuestras almas sonreían,

nuestro amor 

parecía no tener fin


anhelo que no olvides como en mis días grises 

con tu luz ahuyentabas las sombras

que mi mente atormentaban 

y lentamente arruinaban ese futuro con el que soñabas

ojalá nunca olvides que fuiste faro en mis noches vacías 

y, en tu amor, mi desorden se desvanecía 


y si algún día las palabras se apagan, 

si el eco de mi voz ya no logra decir nada 

recuérdame en los susurros del viento 

pues siempre fuiste mi última esperanza 


los escritos que no te mostré 

son trozos de un alma que se desvaneció 

y aunque esta batalla tal vez para mi termine

espero sepas que fuiste la última imagen

que, antes de descansar por siempre, mi mente vio

miércoles, 9 de octubre de 2024

 mi psicólogo me dijo que sea fantasioso, 

que tengo que comenzar a desear 

y yo fantaseo en que alguna de esas noches de insomnio 

me quiera llevar


me pidió que piense en grande 

tal vez en viajar 

ir a clases de cerámica 

o en conocer algún rincón en mi ciudad.


lo escucho con atención

asintiendo sin emoción

pero mis ojos ven solo lo distante,

lo difícil que es tomar el control.

el reloj en la pared deja de avanzar

y en cada segundo siento 

como todo se comienza a desmoronar


mis sueños son vacíos

vivo en un constante limbo sombrío.

mi tiempo es robado

por los demonios de mi pasado.


él me habla de luz y esperanza 

pero en mis noches ya no queda templanza.

daría lo que sea por alcanzar la paz de un silencio profundo,

que mi cabeza se pueda apagar 

y no sienta más el peso del mundo;

que finalmente me pueda rendir 

y no quede más nada que tenga que fingir. 


 cuando me dicen que soy fuerte 

en mi cabeza hay una voz

que se ríe de la gente 

que piensa que soy feroz 


mis manos tiemblan en la sombra,

mis pasos dudan bajo el sol,

y aunque me alaben por mi coraje,

soy solo un barco sin timón.


si vieran dentro de mi pecho,

la tormenta que no se ve,

sabrían que la fortaleza

no siempre es lo que parece ser.

 Dicen que hay cosas que se desvanecen, que se pierden en el vasto y caprichoso océano de la memoria, pero hay otras que permanecerán intactas dentro de mí hasta mi último aliento: su preocupación constante, sus abrazos llenos de ternura y esa mirada firme dándome el impulso necesario para seguir adelante. Su fe inquebrantable en mí y en mis capacidades... su amor como lo único real anclándome a este mundo incierto.

El verdadero dolor no es la ausencia de la familia, sino la indiferencia absoluta; y ella me salvó de eso. Incluso aunque pasen los años, seguirá salvándome cada día.


 soy espectador y protagonista, 

habitando un cuerpo que a veces me conquista 

con la familiaridad de un hogar perdido

y, otras, se desvanece en lo sombrío

como la oscuridad que huye del día

perdiéndose en la bruma de la agonía.


mis pensamientos vagan, buscan un rumbo

y el eco de mi esencia se ahoga  en un mundo

que no tiene piedad para mis sentimientos profundos

intentando no perder la lucha constante 

entre lo que verdaderamente soy 

y lo que el sufrimiento ha dejado en mí hoy.

 hay algo que me ancla, creo, 

vibraciones a lo largo de mi esqueleto

como ecos añejados resonando en mi ser,

como si mis huesos aún guardaran  

el vestigio de lo que mi piel dejó de tener,

tal vez la memoria de un tacto perdido

o el rastro de un olvidado latido 

que alguna vez vibró bajo esta piel cansada

pero ahora solo queda el susurro sordo

bajo la sombra de una vida ahogada. 


aunque me pierda en el abismo, 

mi cuerpo tiembla y cobra ritmo,

me recuerda que aún estoy aquí, 

aunque no lo parezca, 

aunque yo no lo crea

sigo respirando solo para ti.


a veces habito mi cuerpo

y otras veces desaparezco

es como si mis pies tocaran el suelo 

pero mi mente flotara en el cielo

observándome de lejos,

testigo de una vida que parece no ser mía por momentos.


me veo desde afuera,

no logro sentir nada,

soy solo un fantasma de mi ser

que se encuentra vagando sin rumbo

ni espada

buscando un abrazo que me pueda contener

mientras la noche me envuelve 

y no sé adónde correr.

a veces no comprendo lo que siento,

solo presiones en el pecho,

un corazón con latidos tan rápidos como el correr del tiempo,

un vacío desolador que me envuelve y termina aturdiendo. 


creo que estoy estresado,

dentro de mí hay demasiados lamentos,

un mar inquieto que no encuentra calma ni silencio,

heridas abiertas,

cicatrices que nunca sanan,

marcas invisibles que aún duelen,

memorias infinitas que aún sangran.


todo se acumula, todo pesa

llenando de a poco una mochila de piedra

estoy exhausto,

arrastrandome sin rumbo,

sin aliento,

perdido en este caos interno 

que no cesa, que no da tregua.