martes, 30 de agosto de 2016

Ella

cuando la miraba, no podía pedir nada más... era el break que necesitaba en la semana para poder respirar un aire sin tensiones, un aire tranquilo y calmo, en el que me sentía cómoda porque no me pedía más de lo que yo podía dar.
cuando la miraba, ella no podía pedir más de mi, porque le estaba entregando mi alma en canciones, en miradas, en abrazos, y hasta en puteadas... puteadas que no deberían haber salido de mi boca, porque era ella quien contenía todo lo malo de mi en un pañuelo, y lo arrojaba lejos... lejos de donde pudiera encontrar un algo que me lastimará, o que la lastimará aún peor... matando así lo peor de mi, para ser mejor para ella.
cuando nos mirábamos, sabíamos que nos íbamos a mantener a salvo la una a la otra, ya que, sus manos rozando mi cabello, mi mejilla, mi cuello, mis hombros, mi espalda, eran el paraíso mismo para alguien que ya había tocado el infierno, y yo, mostrando el mayor interés del mundo por alguien que quién sabe si podría haber buscando algo más de mi, de lo que yo daba incondicionalmente, sabía que, aunque las palabras que pienso decir no salieran de su boca, ella hubiera querido poder expresarlo para que yo supiera lo que todos sabíamos; me necesitaba, necesitaba de mis "te quiero", y necesitaba que la estuviera esperando para pasar algún tiempo a su lado, y que preguntara cómo se encontraba, y si la pasó bien el fin de semana.
ahora que ya no la veo me replanteo el mundo entero
pienso en ella, y espero que llegue el día para reencontrarnos, cuento las horas para volver a hablarle o para que ella decida hablarme... siento que las dos tenemos el mismo temor de molestar a la otra, o de no recibir una respuesta, o de no tener un tema de conversación interesante... pero
cuando la vea... sé que todo va a ser como antes, y que el fuego que podríamos haber tenido, tal vez se vuelva una realidad que no pueda terminar de comprender nunca
cuando la vea, le voy a decir todo lo que escribo sobre ella, y le diré, también, que mis ojos fueron creados para perderme en los suyos