-¿estás enamorada?
-No.
-¿crees en el amor?
-No.
-¿crees en enamorarse... en eso que dicen sentir algunos seres humanos?
-No.
-¿y... qué sensación en ti, o que sentimiento, sentís que es necesario para estar junto a alguien?
-Ninguno.
-Tus sentimientos parecen ser cambiantes.
-O tal vez nunca sentí nada por nadie.
-Quien más que yo puede notarlo...
jueves, 28 de marzo de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
29/12/2012
maría iribarne:
no espero que me respondas diciendo que tu también me extrañas, que extrañas pasar horas, que se hacían interminables, hablando conmigo, o que también me necesitas... porque, seguramente, no es así.
sabía que terminaría dañándote. sólo sé lastimar... las espinas no pueden acariciar.
sólo quiero saber, en realidad, necesito saber que estás bien, estés donde estés... pienso en ti, la mayor parte del tiempo, y muero por saber de ti. muero porque respondas una de mis miles de cartas que te envió a diario. muero por ti.
te amo, perdón por hacerlo.
sé que perdimos el contacto con el tiempo, pero, en mi mente, sigues viviendo.
te recuerdo perfectamente.
extraño tu rostro, tu mirada.
extraño tu sonrisa... tu voz, y tu risa.
extraño tu forma profunda y melancólica de razonar...
extraño la forma en la que me besabas cuando estaba a la mitad de decir algo, no hay un sólo día en que no extrañe esas groseras interrupciones.
te extraño.
no encontré respuesta a esa pregunta que me suelo hacer a diario, "¿por qué sos tan especial?", sólo sé que desde que empezamos a comprendernos, comprendí tu magia, y sentí como tu luz alumbraba en mi fría oscuridad, me había acostumbrado a esa poca luz, a sentir frío todo el tiempo, pero, con el tiempo, fuiste cambiando todo en mi.
sentimientos que creí muertos, volvieron a latir.
pensamientos vacíos, se llenaron de ti.
y, tu sonrisa, se volvió la imagen más dulce que mis recuerdos recuerdan.
aún no comprendo por qué cuando estás en mi memoria, escribo sin notarlo, escribo palabras como si cayeran desde un inagotable río. je notado que a veces no puedo controlar la salida de palabras de mis pensamientos.
tengo ganas de decirte tantas cosas...
no me interesaba la gente, los demás, ¡sólo vos me importabas!
ye extraño, maría, no sabes cuanto extraño verte sonreír.
nunca deje de amarte, y debe ser por eso que no dejo de pensarte. no dejo de pensar en que, tal vez, me reemplazaste. no dejo de pensar en que tal vez seas feliz con otra persona, y eso lo pensé desde el día en que te conocí.
es como si del otro lado, lejos de esté... ye conocía.
mi deseo no fue ser algo que te haga mal. desde que empece a comprenderte, mi intención siempre fue sacarte una sonrisa... hacerte olvidar por un momento, momentos malos.
tenías algo tan especial y distinto al resto.
me hubiera gustado no perderte nunca.
me arrepiento de haberte gritado y haberte dicho las cosas que te dije... ese día, al verte llorar... tus ojos... no sé, me daban ganas de abrazarte, y hacerte cosquillas, así reías.
todavía no comprendo por qué en tan poco tiempo, te volviste tanto.
suelo pensar en ti, suelo imaginarte, y hasta verte sin mirarte. sigo sintiendo lo que sentí, desde un comienzo... te siento distinta al resto. te siento parecida a mi.
podría haber dejado todo por ti, maría, pero me demostraste, tantas veces, que podrías dejarme por nada... y, eso hiciste.
todo lo que me parecía eterno, termino. ese amor que me pareció eterno, termino.
"nunca voy a dejarte solo", ese "nunca", no es para siempre.
lo siento, soy un idiota. debí haber seguido callando.
te necesito.
te necesito para mirarte y perderme en tu mirada, para tener que soñar cada noche.
te necesito para que los días dejen de ser grises, para que no se apague mi alma.
te necesito para amarte... amarte de todas las formas y en todos los idiomas...
necesito de tu amor, para poder seguir en esté mundo cruel, lleno de fealdad, y miseria.
yo... simplemente necesito de ti.
¿por qué si eras consiente de esto dejaste que me enamorará?
¿por qué hiciste que volviera a confiar en alguien?
¿por qué no lo dijiste antes?
¿antes no habías pensado en eso?
disculpa por todo esto, no pude evitarlo.
te pido disculpas.
mi deseo era hacerte feliz...
espero que tu sonrisa se haga interminable en tus días.
te amo, naría iribarne.
hoy, pienso en ti, y de alguna forma, te siento cerca.
juan pablo castel.
no espero que me respondas diciendo que tu también me extrañas, que extrañas pasar horas, que se hacían interminables, hablando conmigo, o que también me necesitas... porque, seguramente, no es así.
sabía que terminaría dañándote. sólo sé lastimar... las espinas no pueden acariciar.
sólo quiero saber, en realidad, necesito saber que estás bien, estés donde estés... pienso en ti, la mayor parte del tiempo, y muero por saber de ti. muero porque respondas una de mis miles de cartas que te envió a diario. muero por ti.
te amo, perdón por hacerlo.
sé que perdimos el contacto con el tiempo, pero, en mi mente, sigues viviendo.
te recuerdo perfectamente.
extraño tu rostro, tu mirada.
extraño tu sonrisa... tu voz, y tu risa.
extraño tu forma profunda y melancólica de razonar...
extraño la forma en la que me besabas cuando estaba a la mitad de decir algo, no hay un sólo día en que no extrañe esas groseras interrupciones.
te extraño.
no encontré respuesta a esa pregunta que me suelo hacer a diario, "¿por qué sos tan especial?", sólo sé que desde que empezamos a comprendernos, comprendí tu magia, y sentí como tu luz alumbraba en mi fría oscuridad, me había acostumbrado a esa poca luz, a sentir frío todo el tiempo, pero, con el tiempo, fuiste cambiando todo en mi.
sentimientos que creí muertos, volvieron a latir.
pensamientos vacíos, se llenaron de ti.
y, tu sonrisa, se volvió la imagen más dulce que mis recuerdos recuerdan.
aún no comprendo por qué cuando estás en mi memoria, escribo sin notarlo, escribo palabras como si cayeran desde un inagotable río. je notado que a veces no puedo controlar la salida de palabras de mis pensamientos.
tengo ganas de decirte tantas cosas...
no me interesaba la gente, los demás, ¡sólo vos me importabas!
ye extraño, maría, no sabes cuanto extraño verte sonreír.
nunca deje de amarte, y debe ser por eso que no dejo de pensarte. no dejo de pensar en que, tal vez, me reemplazaste. no dejo de pensar en que tal vez seas feliz con otra persona, y eso lo pensé desde el día en que te conocí.
es como si del otro lado, lejos de esté... ye conocía.
mi deseo no fue ser algo que te haga mal. desde que empece a comprenderte, mi intención siempre fue sacarte una sonrisa... hacerte olvidar por un momento, momentos malos.
tenías algo tan especial y distinto al resto.
me hubiera gustado no perderte nunca.
me arrepiento de haberte gritado y haberte dicho las cosas que te dije... ese día, al verte llorar... tus ojos... no sé, me daban ganas de abrazarte, y hacerte cosquillas, así reías.
todavía no comprendo por qué en tan poco tiempo, te volviste tanto.
suelo pensar en ti, suelo imaginarte, y hasta verte sin mirarte. sigo sintiendo lo que sentí, desde un comienzo... te siento distinta al resto. te siento parecida a mi.
podría haber dejado todo por ti, maría, pero me demostraste, tantas veces, que podrías dejarme por nada... y, eso hiciste.
todo lo que me parecía eterno, termino. ese amor que me pareció eterno, termino.
"nunca voy a dejarte solo", ese "nunca", no es para siempre.
lo siento, soy un idiota. debí haber seguido callando.
te necesito.
te necesito para mirarte y perderme en tu mirada, para tener que soñar cada noche.
te necesito para que los días dejen de ser grises, para que no se apague mi alma.
te necesito para amarte... amarte de todas las formas y en todos los idiomas...
necesito de tu amor, para poder seguir en esté mundo cruel, lleno de fealdad, y miseria.
yo... simplemente necesito de ti.
¿por qué si eras consiente de esto dejaste que me enamorará?
¿por qué hiciste que volviera a confiar en alguien?
¿por qué no lo dijiste antes?
¿antes no habías pensado en eso?
disculpa por todo esto, no pude evitarlo.
te pido disculpas.
mi deseo era hacerte feliz...
espero que tu sonrisa se haga interminable en tus días.
te amo, naría iribarne.
hoy, pienso en ti, y de alguna forma, te siento cerca.
juan pablo castel.
sábado, 23 de marzo de 2013
"he pasado tres días extraños: el mar, la playa, los caminos me fueron trayendo recuerdo de otros tiempos.
no sólo imágenes: también voces, gritos y largos silencios de otros días. es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.
el mar está ahí, permanente y rabioso. mi llanto de entonces, inútil; también inútiles mis esperas en la playa solitaria, mirando tenazmente al mar. ¿has adivinado y pintado este recuerdo mío o has pintado el recuerdo de muchos seres como vos y yo?
pero ahora tu figura se interpone: estás entre el mar y yo. mis ojos encuentras tus ojos. estás quieto y un poco desconsolado, me mirás como pidiendo ayuda.
MARÍA."
martes, 12 de marzo de 2013
11:11
"como que ya te vas?" le pregunte algo alterado y triste.
"sí, es tiempo de partir, ya no puedo seguir aquí" me dijo con una voz seca y sin emoción, viéndome llorar.
"y cual es la razón?"
me miro directo a los ojos, abrió la boca grande, grande, y empezó a brotar una baba espesa y transparente junto con un ruido como si quisiera vomitar.
mis lagrimas se secaron, y solo quedaron mis ojos grandes y asustados.
nunca había visto algo así...
empezó a vomitarse ella misma, como si su cuerpo fuera un simple disfraz.
por su boca salio un ser nuevo y diferente, dejando un montón de piel y ropa en el suelo.
al final, ahí estaba, parada frente a mi.
no podría describirla.
sólo pensé que jamas la había visto tan desnuda.
"es hora" me dijo.
"es capicúa" le dije yo.
su rostro dibujo lo que parecía una sonrisa, y me dijo:
"hracias por todo, seguro nos volveremos a ver."
y se desvaneció, dejando solo una brisa con su aroma, que aún no he podido olvidar.
nunca la volví a ver.
ahora miro el reloj, obsesionado con las capicúas, esperando que alguna de ellas la regresé.
después de todo, sabía que ella no podía ser de esté mundo.
"sí, es tiempo de partir, ya no puedo seguir aquí" me dijo con una voz seca y sin emoción, viéndome llorar.
"y cual es la razón?"
me miro directo a los ojos, abrió la boca grande, grande, y empezó a brotar una baba espesa y transparente junto con un ruido como si quisiera vomitar.
mis lagrimas se secaron, y solo quedaron mis ojos grandes y asustados.
nunca había visto algo así...
empezó a vomitarse ella misma, como si su cuerpo fuera un simple disfraz.
por su boca salio un ser nuevo y diferente, dejando un montón de piel y ropa en el suelo.
al final, ahí estaba, parada frente a mi.
no podría describirla.
sólo pensé que jamas la había visto tan desnuda.
"es hora" me dijo.
"es capicúa" le dije yo.
su rostro dibujo lo que parecía una sonrisa, y me dijo:
"hracias por todo, seguro nos volveremos a ver."
y se desvaneció, dejando solo una brisa con su aroma, que aún no he podido olvidar.
nunca la volví a ver.
ahora miro el reloj, obsesionado con las capicúas, esperando que alguna de ellas la regresé.
después de todo, sabía que ella no podía ser de esté mundo.
jueves, 7 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
somos seres estúpidos e inestables con una pobre memoria y un gran don de autodestrucción.
05/03/2013
mi mente es un desastre... un maldito, desafortunado, e impresionante desastre. algo realmente está mal en mí y no sé lo que es, por más que intento saber qué, aún no lo averiguo.
el miedo es realmente algo terrible, me impide disfrutar de los mejores momentos, me impide hacer esas cosas que tanto deseo. no sé vencerlo, es como una especie de maldición, es algo que vino incorporado en mi, es algo que me va a acompañar hasta que logre terminar con todo esto. la culpa es siempre mía.
deseo estar haciendo lo correcto esta vez...
no existe persona más patética y estúpida que cristian, y antes de darme cuenta comencé a llorar, cuando menos lo pensé, por él.
no tiene ni la más mínima idea de cuantas cosas he escrito sobre él, cuantas veces se ha cruzado en mi mente, ni cuantas veces lo busco con la mirada, son muchas más de las que puedo llegar a contar.
al darme cuenta de lo que me estaba pasando, de lo que estaba sintiendo, supuse que mi única salida era alejarme de todo y de todos. a veces, todos necesitamos estar solos, y me da lo mismo lo que piensen de mi, total, yo siempre pienso algo peor sobre ellos...
no busco una salida, pero no soporto este encierro.
disfruto más de mi tristeza, que de mi alegría... será la razón que en mi tristeza voy buscando escalones para seguir, será el hecho de que al estar feliz no hay más metas.
no intento que me entiendan. Solo intento entenderme un poco para comprender a los demás, que ante mis ojos son tan distintos.
no nos entendimos, ni nos desconocimos.
podría dejar todo por cristian, pero me demuestra, tantas veces, que puede dejarme por nada... o podría ser al revés.
"si pudieras tomarte una píldora que te mate instantáneamente, sin dolor alguno, ¿la tomarías?" recuerdo que me preguntó eso
mi mente es un desastre... un maldito, desafortunado, e impresionante desastre. algo realmente está mal en mí y no sé lo que es, por más que intento saber qué, aún no lo averiguo.
el miedo es realmente algo terrible, me impide disfrutar de los mejores momentos, me impide hacer esas cosas que tanto deseo. no sé vencerlo, es como una especie de maldición, es algo que vino incorporado en mi, es algo que me va a acompañar hasta que logre terminar con todo esto. la culpa es siempre mía.
deseo estar haciendo lo correcto esta vez...
no existe persona más patética y estúpida que cristian, y antes de darme cuenta comencé a llorar, cuando menos lo pensé, por él.
no tiene ni la más mínima idea de cuantas cosas he escrito sobre él, cuantas veces se ha cruzado en mi mente, ni cuantas veces lo busco con la mirada, son muchas más de las que puedo llegar a contar.
al darme cuenta de lo que me estaba pasando, de lo que estaba sintiendo, supuse que mi única salida era alejarme de todo y de todos. a veces, todos necesitamos estar solos, y me da lo mismo lo que piensen de mi, total, yo siempre pienso algo peor sobre ellos...
no busco una salida, pero no soporto este encierro.
disfruto más de mi tristeza, que de mi alegría... será la razón que en mi tristeza voy buscando escalones para seguir, será el hecho de que al estar feliz no hay más metas.
no intento que me entiendan. Solo intento entenderme un poco para comprender a los demás, que ante mis ojos son tan distintos.
no nos entendimos, ni nos desconocimos.
podría dejar todo por cristian, pero me demuestra, tantas veces, que puede dejarme por nada... o podría ser al revés.
"si pudieras tomarte una píldora que te mate instantáneamente, sin dolor alguno, ¿la tomarías?" recuerdo que me preguntó eso
sábado, 2 de marzo de 2013
leí otra vez el libro esa noche porque sabía que, si no lo hacía, probablemente me echaría a llorar otra vez. de pánico, me refiero. leí hasta que quedé completamente agotado y tuve que dormir. por la mañana, terminé el libro e inmediatamente después empecé a leerlo otra vez. cualquier cosa con tal de que se me fueran las ganas de llorar. porque se lo había prometido a la tía helen. y porque no quiero empezar a pensar otra vez. no de la forma en que lo he hecho esta semana. no puedo volver a pensar. nunca más.
no sé si alguna vez has sentido algo así. que querrías dormir durante mil años. o simplemente no existir. o algo parecido. creo que querer eso es muy morboso, pero yo lo deseo cuando me pongo así. por eso estoy intentando no pensar. solo quiero que todo deje de dar vueltas. si esto empeora, tendría que volver al médico. las cosas se están poniendo feas otra vez.
con mucho cariño,
charlie.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)