"como que ya te vas?" le pregunte algo alterado y triste.
"sí, es tiempo de partir, ya no puedo seguir aquí" me dijo con una voz seca y sin emoción, viéndome llorar.
"y cual es la razón?"
me miro directo a los ojos, abrió la boca grande, grande, y empezó a brotar una baba espesa y transparente junto con un ruido como si quisiera vomitar.
mis lagrimas se secaron, y solo quedaron mis ojos grandes y asustados.
nunca había visto algo así...
empezó a vomitarse ella misma, como si su cuerpo fuera un simple disfraz.
por su boca salio un ser nuevo y diferente, dejando un montón de piel y ropa en el suelo.
al final, ahí estaba, parada frente a mi.
no podría describirla.
sólo pensé que jamas la había visto tan desnuda.
"es hora" me dijo.
"es capicúa" le dije yo.
su rostro dibujo lo que parecía una sonrisa, y me dijo:
"hracias por todo, seguro nos volveremos a ver."
y se desvaneció, dejando solo una brisa con su aroma, que aún no he podido olvidar.
nunca la volví a ver.
ahora miro el reloj, obsesionado con las capicúas, esperando que alguna de ellas la regresé.
después de todo, sabía que ella no podía ser de esté mundo.
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