lunes, 4 de agosto de 2025

 Tenés mi guitarra,

mis llaves sobre la mesa,

pero hay algo en tu mirada

que aún arrastra tristeza.


Compartimos el café,

los silencios y la risa,

pero hay algo de tu ayer

que todavía te pisa.


Yo te espero en lo presente,

con mis puertas bien abiertas,

pero vos seguís pendiente

de esas sombras que no te sueltan.


Y aunque hoy me tengas cerca,

con mi voz rompiendo el aire,

no te olvides que mañana

tal vez ya sea muy tarde.


Porque el amor no se queda

donde el miedo lo reemplaza,

y hasta el alma más sincera

se cansa cuando no la abrazan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario