miércoles, 22 de enero de 2014

7:16 am.

pensé dieciocho veces en si decirte o no que me encantas desde el primer día que te vi.
te lo dije, sin pensarlo, porque si hubiera sido por mi lo pensaba trescientas veinticuatro veces más.
te envié el mensaje y tiré el celular lo más lejos que pude para no tener que leer tu respuesta a los segundos en que me llegará.
por alguna razón siempre te respondí rápido, y, al no hacerlo aquella vez, sabías que algo andaba mal. no creo que te haya importado demasiado, siendo sincera.
"no por éso voy a dejar de ser tu amiga".
lloré tres horas.
y pensé más de cuarenta y ocho horas en porque el día en que te "conocí" (para ser exactos, el día viernes 8 de marzo) tuve que salir de casa a las 6:40 am, en porque tome el segundo colectivo en vez del primero y en porque tuve que ubicarme al lado tuyo. me pregunté por qué te estuve mirando en todo el viaje mientras vos mirabas por la ventana para no quedarte dormida, (porque, ahora, sé que soles dormir en los viajes largos), de vez en cuando me mirabas y al ver que yo te miraba, corrías la mirada, después de ésa pregunta, me pregunté por qué me enamoraste.
pensé cincuenta y cuatro veces en hablarte en persona.
mis amigos me obligaron a saludarte, porque era lo único que iba a poder decirte, "hola", o, posiblemente hubiera hablado de más.
miércoles 12 de junio, el día en el que te seguí después del colegio.
estabas con tus amigas, lo cual fue mucho más extraño.
ye toqué la espalda y te dije que yo era la chica que te mandaba mensajes por celular. después de éso, corrí hasta la parada del colectivo, y volví a mi casa.
ya en casa, me estaba por quedar dormida y me llegó un mensaje tuyo, de la nada se me fue el sueño, y hablamos hasta que ambas nos quedamos dormidas.
no creo en la felicidad pero cuando estaba con vos era feliz, o creía serlo, por éso no quería dejarte. el día en que más feliz fui, fue cuando adoptaste a triky, por dos razones.
la primera, la más obvia: por salvar una vida y por no preferir un gato "normal".
la segunda: me encantó que tu viejo al saludarme me dijera que lo tenías hasta la cabeza hablándole de mi.
tantos abrazos, mordidas, miradas, tantas horas hablando de las cosas que te hacían feliz y de las cosas que odiabas. esas veces que viniste a casa y, todas ésas veces que estuviste en mi cama (jueves 28 de noviembre, lunes 9 de diciembre, y once días después, viernes 20 de diciembre, el último día que estuvimos juntas). por alguna razón, por más que sepas todo lo que yo siento por vos, ya que dijiste que no por éso ibas a dejar de ser mi amiga, supuse que nos seguiríamos viendo, que íbamos a ir a la plaza a jugar con triky, (como el jueves 28 de noviembre, ¿te acordas? no querías irte, me contaste cosas que pensé que nunca sabría, y, a mi también me gustaría mudarme a algún lugar con un parque en frente, ése mismo día me dijiste que cuando seas grande querías mudarte conmigo).
me estoy destrozando al ser tu amiga pero me encanta.
me encanta sufrir.
odio que una persona, que no te conocía hasta que los presenté, ocupé un lugar "más importante" en tu corazón. sos una mina fría, no demostras tus sentimientos, y casi nunca decís "te quiero" o "te extraño" (dos hermosas frases que yo recibo de vez en cuando), pero, esperaba que prefieras verme a mi, en vez de a un pelotudo que no conoces para nada. me abrí demasiado con vos. sabes todo de mi. sabes que odio comer, y que cuando lo hago, (cuando venís a casa), tardo muchísimo tiempo en hacerlo, observo la comida, la separo por colores y antes de pegar el primer bocado respiro hondo y luego intento tragarme lo que sea que estuviera comiendo. sabes que odio mis piernas, y que paso horas viéndome al espejo por más que no me guste hacerlo, sabes que me pruebo más de cinco prendas de ropa, depende el tiempo que tenga, para salir a comprar una simple gaseosa. sabes que tengo demasiadas obsesiones (me lavo las manos seis veces apenas llego a casa. si cae algo al suelo, lo levanto y limpio el lugar en el que cayó el objeto tres veces. no dejo que el perro entre a mi cuarto por el siempre hecho de que me molesta que haga las cosas que hacen los perros). sabes que antes de cortar mi cabello, usé un gorro por meses, por más que hiciera calor, porque no me gustaba tener el cabello largo. sabes que cuando me enojo o cuando estoy histérica, suelo tener un tic en mi ojo izquierdo o en mi dedo meñique izquierdo.  sabes que no puedo dormir en las noches, que me lavó los dientes doce veces al día y que voy al baño nueve veces en una hora. sabes que antes de irme de casa tengo que apagar las luces y cerrar las puertas ocho veces. sabes que soy la persona más insensible que hay, me encanta ver sufrir a los demás, tal vez no, pero, puedo ver a alguien sufriendo y sonreír por ello. sabes que me da asco que la gente me toque o que yo tenga que tocar a alguien y que cuando lo hago, debo lavarme al menos siete veces las manos, pero que no tengo ningún problema con tocarte, con dejar que te acuestes en mi cama o con que uses mi ropa. sabes que me encantas, y te aprovechas de éso.

22/01/2014: tiré todas tus cosas, me arrepentí y luego sonreí, me dejó de importar hasta que decidí escribir ésto.
quiero intentar no hablarte más y espero que lo entiendas.
no te voy a molestar. no te voy a "acosar". no te voy a mandar más mensajes, ni voy a llamarte.
cuando me hables no sé que voy a hacer, y cuando me preguntes si quiero salir con vos, me va a agarrar un ataque de nervios, y lo único que voy a poder hacer es sonreír por treinta minutos seguidos, pero no te voy a contestar. no te voy a pedir que me devuelvas mis cosas, es más, mi ropa te queda mejor a vos.
lo único que te voy a decir es que cuando te vi, supe que tenía que hablarte y lo hice. no me arrepiento de nada. te adoro. y lo que voy a hacer ahora es desconectarme de vos por el tiempo que pueda.
pero debo admitir  que me encantaban algunos detalles tuyos, y que si pudiera dejar de hablarte, extrañaría demasiado que me esperes después del colegio para ir juntas a casa, que nos acostemos en mi cama y que viéramos "hora de aventura", extrañaría nuestras guerras de arena o nuestros juegos extraños. extrañaría tener que comprar un jugo de naranja y otro de manzana (gracias a vos me gusta el jugo de manzana). extrañaría que me susurres al oído que mi corte de cabello es lindo, o que me digas que te hubiera gustado pasar más tiempo conmigo. extrañaría que hagas boludeces en el colegio y que me arrastres por el suelo cagándote de risa (y éso solo para que seas feliz por un momento). extrañaría compartir momentos hermosos con vos, también extrañaría que me abraces como lo solías hacer. pero, sobre todo, voy a extrañar que dejes que te abrace veintinueve veces en menos de una hora, que me quieras siendo como soy y que siempre te pida quedarte un ratito más y vos, feliz, lo hagas.



pensé quince minutos en publicarlo o no, estuve cuarenta minutos corrigiendo algunas cosas y tarde cuatro horas en escribirlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario